Buenos días con amor y salud.
El primer árbol que sembró mi niña ella solita con la cavaera*.
Que pena que se haya muerto. Parece que está ahogado o quemado por el frío. No sé si sobrevivirá. Así que, por lo que pueda pasar, he sembrado semillas de algarrobo que me dió @valconejos (Sete y Julio: mil gracias).
Bueno mirándolo por el lado de la enseñanza, como me dijo una vez su profe: la frustración también tiene que estar presente.
Y no solo eso, sino la muerte. Por suerte o por desgracia, estar en contacto con los animales, la caza, el sacrificio, las plantas y las personas hace que ella tenga normalizada la muerte.
Y es que ayer conocí por teléfono a una persona súper interesante. Hablamos largo y tendido, aunque aún nos faltó tiempo. Me recordó el término: Biofilia. No está en la RAE pero si en algunas web. Os lo copio.
La biofilia es nuestro sentido de conexión con la naturaleza y con otras formas de vida de carácter innato y producto evolutivo de la selección natural que actúa en especies inteligentes cuya supervivencia depende de la conexión estrecha con el ambiente y de la apreciación práctica de las plantas y de los animales.
Y no puedo estar más de acuerdo. No creo en las casualidades sino en las causalidades. Y todo el proceso o camino que estoy andando me lleva al autoconocimiento. Y también a mis raíces.
Mi abuelo y abuela maternos tenían un huerto, olivar, vacas lecheras y cerdos para comercializar sus productos en el mercado de abastos y en su casa. Ellos estaban conectados a la tierra. Labraban también en otras fincas. Producían muchísimos alimentos. Con sus mulas y burros siempre en la cuadra. Pena que yo solo tuviera 5 años cuando falleció mi abuelo. Mi abuela hoy estaría orgullosa de mí, al ver que estudié Ingeniería técnica agrícola.
Y es que estamos tan desconectados de nosotros mismos que cuando estoy impartiendo los cursos de bienestar animal en el transporte recuerdo que somos animales. Animales humanos que también tienen que usar los sentidos para relacionarse con su entorno.
Y por suerte tengo un entorno maravilloso a mí alrededor: La finca Los Llanos.
Llegará el momento de las visitas.
